lunes, 25 de octubre de 2010

Tiempos de cambio...

Echo de menos no pensar, y no sabes cuánto; la felicidad de la ignorancia algunos dirían, y ¡qué razón qué razón tenían!

Es duro hacerse mayor y darse cuenta de que los días van restándose, y de que cada vez queda menos y menos para el día final. Y es que la vida es lo que es, no hay más, no hay cuerpo sin mente ni mente sin cuerpo.

Cuando perezcamos nuestros restos quedarán ahí tirados como parte de alimento para una naturaleza que necesita regenerarse, no hace falta darle más vueltas, hay lo que hay.

La gente necesita un Dios para saber que esto no termina aquí y se aferra a cuanto puede para obtener una gota de felicidad, cuando tan sólo se están engañando a sí mismos, y cada vez más profundamente, metiéndose en un agujero de engaños y mentiras, donde la salida se encuentra en nosotros mismos, y en la fe que tengamos por abrir los ojos y descubrir la verdad que realmente nos rodea.

A cada avance de la ciencia, una excusa religiosa, a cada paso que la gente da para liberarse, un nuevo mandamiento, un nuevo pecado, una nueva cadena...

Ya es hora de liberarnos, después de siglos y siglos creyendo en lo mismo, en lo que nos enseñaron de pequeños, necesitamos una nueva forma de vida; es tiempo de cambio de pensar por nosotros mismos, y de crear nuestra propia fortuna sin cadenas.

2 comentarios:

  1. como si fuera tan fácil... si no lo hemos conseguido en toda la historia de la humanidad... no creo que seamos capaces...

    aunque en algun momento hay que empezar, no?

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  2. Gracias por tu comentario, es cierto es muy difícil, aun así intento ser optimista...
    Saludos :)

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